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martes, 6 de noviembre de 2012

La Bicisenda : Peligro inminente

Desde que llegué a Buenos Aires, el 21 de septiembre de 2011, solo hay una cosa que ha crecido tanto como la inflación en Argentina: la red de bici sendas ( carril bici para los no iniciados en la jerga porteña). Para los amantes de los paseos urbanos en bicicleta es una gran noticia que te puedas recorrer de una punta a otra esta inmensa ciudad de forma segura y tranquila por esos caminos de ida y vuelta que acompañan las carreteras y avenidas de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Aquí tenemos un mapa con la famosa red.
Mapa de bici sendas

El programa " mejor en bici" promueve el uso de este vehículo en una ciudad totalmente sobrecargada de tráfico, que en horas punta convierte en una auténtica odisea, un simple viaje de casa al trabajo.
Puesto de bicicletas públicas
La verdad que la ciudad, es propicia para el uso de la bicicleta, y cada día son más los usuarios de estas vías que van desde ejecutivos con su maravillosa bicicleta plegable, deportistas con su mountain bike, mensajeros con una cesta enorme en la parte delantera, y gente como yo que utiliza una simple playera para desplazarse como buenamente puede.
Hasta aquí todo es bonito y agradable, pero la realidad de estos carriles del demonio es otra:
En una ciudad con unos hábitos de conducción que rozan la locura, es difícil que vehículos como las bicicletas se hagan respetar no solo por los coches y autobuses sino también por los propios peatones, que según mi experiencia es el mayor peligro de todos:

1- Peatones: En esta ciudad los peatones no están acostumbrados a que las bicicletas tengan carriles de uso exclusivo y es rara la vez que antes de cruzar una calle echen un ojo a ver si algún ciclista viene de camino, con lo que más de una vez he tenido que saltar de la bici para no atropellar a un pobre señor que solo quería cruzar.  La cara de susto del individuo va acompañada de un "disculpá, pero no estamos acostumbrados". En los parques existen carriles para bicicleta y espacio para caminantes, pero es normal encontrarte gente paseando tranquilamente por tu carril que ni hace intención de apartarse, faltaría más!


Clásica invasión del carril bici.
2- Contenedores: Por toda la ciudad los carril bici están invadidos de contenedores que invaden  uno de los sentidos de circulación. El peligro en estos casos son las sorpresas que te encuentras detrás de ellos, como gente cruzando corriendo, que no has podido ni ver, una chica escribiendo un sms sin prestar atención  otra cosa que su pantalla, una madre con el carrito del bebé por delante de ella, etc.

3- Mensajeros: Cuando ves venir una bici que por delante ocupa tanto como un coche, es señal para mi de parada y esperar, ya que cualquier movimiento en falso al pasar por su lado significaría una caída asegurada. Pero la verdad es que son dignos de ver.
Carro del cartonero.

4- Los cartoneros: Es normal encontrarte con estos recogedores de cartón con sus enormes carros merodeando los contenedores invasores,  y en más de una ocasión utilizan el carril para estacionar su carro lleno de cartones por lo que o sales a la carretera, o le dices algo, optando siempre por lo segundo por seguridad.

5- Las curvas: Es el momento perfecto que, ante la ausencia de protección divisoria aprovechan los coches, camiones y colectivos para invadir el carril bici, cortando la curva como si del Rally de Montecarlo se tratara, y aún por encima te miran al pasar como diciendo..." andáte a la concha de tu madre"," la carretera es para los coches ".

A pesar de todos estos inconvenientes, circular en bici por esta ciudad es la manera más cómoda y saludable y no lo cambiaría por nada del mundo. Y teniendo en cuenta todas aventuras que llevo pasando, pedalear no podía resultar tan sencillo. Entre otras cosas, mi actual bici es la tercera en un año, tras un abandono y un robo.
Besos y abrazos.




jueves, 2 de agosto de 2012

El taxista, ese hombre!

Una fría noche de invierno en Buenos Aires, perdidos en el Barrio de Palermo a altas horas de la madrugada, tras salir de un boliche, un taxi se convierte en tu salvavidas y en tu mejor amigo para dejarte sano y salvo en casa sin preocuparte de buscar una parada del colectivo que pase por tu casa o esperar durante media hora bajo un frío de justicia.
El fin de semana pasado pasó ocurrió una anécdota que os paso a contar:
Llegando a Azcuenaga y Av Las Heras le comento al taxista que voy a pagar una carrera de 30 pesos (unos 5€) con un billete de 100 pesos (unos 20€) ante lo cual el taxista ofendido me comenta que ya le han pagado con 100 pesos dos personas y que no tiene cambio. Su solución es dejarme en un cajero ( los cajeros suelen dar billetes de 100 pesos) ante lo cual me niego porque la carrera sería más larga indicándole que no es asunto mío que no disponga de cambio y mucho menos que dos personas hayan pagado antes que yo.
El taxista me dice que estoy obligado que hay un cartel en el coche que anuncia " Colabore con el cambio", a mi me estaba dando la risa y le digo que colabore no significa que tenga que abonar con cambio.
La ira del taxista va aumentando ante mi negativa a buscar soluciones con lo que amenaza con llamar a la policía a lo que le contesto que la llame y hablemos con ella.
Acto seguido en plena esquina de Azcuenaga y Av. Las Heras el "amable" conductor porteño para una patrulla de policía indicándoles que el cliente se niega a pagar la carrera, mi reacción fue bajar la ventanilla y comentarle a los agentes con mi billete de 100 pesos en la mano que no era mi problema el no tener cambio y que yo tenía dinero para pagar mi deuda.
Reacción de la policía: " Señor taxista, con todo el respeto, esta no es una situación para parar a la policía y no es problema nuestro y mucho menos del cliente que usted no disponga de cambio", el policía para a otro taxi para pedirle cambio y dejar a nuestro querido chofer contento y disculparse ante nosotros por el comportamiento del individuo.
Así son las cosas y así se las hemos contado. Gran país!